04 noviembre 2011

Víctor Valdés dedica el nuevo récord a sus padres.

Víctor Valdés es un seguro de vida bajo los palos. El portero azulgrana ha entrado por la puerta grande en la historia del Barcelona al convertirse en el meta con más minutos consecutivos sin que le anoten un gol, batiendo al mítico Miguel Reina, que dejó su registro en 824 minutos sin encajar. Un récord de la temporada 1972-73. Valdés necesitaba 38 minutos para superarlo pero lo hizo durante todo el partido y subió el registro a 877 minutos.

Y eso que peligró al cuarto de hora de darse inicio el encuentro ante los checos. Ptzrela se plantó solo delante del meta, que en el uno contra uno se mostró infalible. Le supo aguantar y sacó la mano izquierda para despejar lo que ya se cantaba como el 1-0. "Esta jugada me recordó mucho a la de Pato en el Camp Nou, cuando el Milan nos marcó el primero en el partido de ida", explicó Valdés, que en esta ocasión salvó los muebles culés.

Agradecido como pocos, el portero azulgrana sabe reconocer los méritos de cada uno y quiso dedicar el récord a quienes también tenían parte de mérito. "Sabía que estaba el récord ahí, pero siempre ha sido una cosa secundaria. Nunca le he hecho mucho caso a las cuestiones personales. Sé que es importante porque ha estado muchos años sin batirse y se lo quiero dedicar a mis padres. Me hace muy feliz", asegura. No hay que olvidar que antes de su explosión y de llegar al primer equipo, Valdés estuvo a punto de dejar el fútbol porque no le gustaba jugar de portero. Fueron los consejos y la insistencia de su padre José los que, para fortuna del barcelonismo, le hicieron recapacitar.

Una vez pasado el récord, Valdés tiene la mente en Milán: "El partido allí será muy bonito e iremos a ganar para conseguir la primera plaza, que es muy importante para tener ventaja en el cruce de octavos".

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